Solo hay una manera de mejorar tu nivel de pádel: jugando. Como todos los
deportes, la práctica es la base para crecer; luego están temas como el talento
en sí (si existe) y la fuerza mental, pero incluso esto último también se
practica. Por eso, el entrenamiento de
pádel
es lo mejor para conseguir empezar a ganar, a perfeccionar tus golpes
y a descubrir nuevos recursos que incorporar a tu juego.

 

Pero… ¿Por dónde empezar? El pádel es un
deporte muy variado, con muchos golpes diferentes, que dependiendo de los
rivales se puede convertir en una disciplina muy técnica incluso. Que no cunda
el pánico, aquí van tres aspectos
fundamentales desde los que arrancar tu entrenamiento
de pádel.

1.
El juego de pies
. Muchos expertos del pádel,
incluso los que veremos en el próximo World Padel Tour (esta
temporada ya está en la recta final), coinciden en que la pala y la muñeca no lo son todo. Los pies juegan un papel muy
importante en un deporte como éste.
Exige rapidez, tobillos ágiles y una
buena colocación en la pista: saber cuándo y dónde hay que ponerse te ayudará a
llegar a muchas bolas que parecen imposibles. Entrena la velocidad y destreza en cambios de ritmo y de dirección,
y llegarás hasta a las dejadas más imposibles.
2.
La coordinación
. Sí, el pádel puede llegar a ser
muy técnico, sobre todo en los movimientos de ataque. Sin embargo, cuando toca
ponerse en la pared para defender, para sacar las pelotas como sea, ahí hay
mucho de coordinación. Tienes que estar
en sintonía con tu pareja
a nivel táctico, saber qué espacio protege cada
uno, y esto solo se consigue hablando y jugando mucho con tu compañero.
Pero también hay mucho de coordinación entre tus brazos, tus piernas
y tu pala
. Aprender a leer las bolas y a colocarse para ello no es nada
fácil, sobre todo cuando el nivel es alto. Además, una buena coordinación nos
permitirá ahorrar esfuerzo en muchas
ocasiones, algo que en las rectas finales de
los partidos lo agradecerás mucho.
3.
Recuperación física tras el partido.
Igual de
importante es entrenar condiciones específicas de habilidades o técnica para el
partido que vigilar el aspecto físico. Uno de los aspectos que menos en cuenta
se tiene es el de la recuperación después de jugar. Esto es muy importante en
general, pero lo es aún más si hablamos de
torneos donde se juegan varios partidos
en un día, o en un fin de semana.
Para ello, aspectos como la alimentación, la hidratación o
simplemente realizar estiramientos
adecuados pueden ser críticos a la hora
de conseguir dejar atrás un partido de pádel y estar a tope para el siguiente.

 

Jorge
García
– Editor en Empadelados.com


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