“Estoy
en la pista, me tiran un globo, las piernas están cansadas pero tengo que
correr hacia atrás;  la pelota se acerca
al cristal, va a salir bien…a la vez tengo que mirar donde están mis rivales
(¿pegados a la red, separados…?) Ahora tengo que decidir que hacer, ¿jugar un
globo para ganar la red…tirar a algún ángulo descubierto…hacer una bajada de cristal
fuerte? Finalmente me decido por el globo pero…se me queda corto y mi rival
la saca por 3…”
Esto
puede ser una situación real en un partido de pádel, muchas cosas que analizar
y muchos factores extrínsecos e
intrínsecos
que condicionarán las decisiones que tomamos y cómo las
tomamos. Cada situación y cada jugada en la pista es compleja y diferente, de
ahí que tengamos que estar preparados para poder analizar todo lo que pasa y
resolver la situación de forma exitosa. ¿Es posible entrenar todo eso a la vez?

La
respuesta es sí, se puede entrenar todo de forma global y conjunta; con el entrenamiento integrado. Como ya
sabemos el ser humano, entendido en su globalidad, está formado por varias estructuras: coordinativa, condicional,
cognitiva, socio-afectiva, emotivo-volitiva-comunicativa y la
creativo-expresiva.
Para
conseguir el máximo rendimiento de
un jugador hay que entrenarlo en su totalidad, es decir, todas y cada una de
las estructuras de las que se compone, y hacerlo específicamente para el pádel.
Obviamente, no todas tendrán la misma importancia dentro de cada deporte; por
ejemplo, en halterofilia la parte condicional será la predominante, pero nunca
hay que descuidar las demás para conseguir el máximo rendimiento del
deportista.
El
entrenamiento integrado consiste en trabajar aspectos del juego en contextos
lo más parecidos posibles al juego real.
Podemos trabajar cualquier aspecto que queramos mejorar de nuestro jugador con
el entrenamiento integrado. Esto se consigue dando preferencia a una de las estructuras anteriormente citadas en la
tarea o ejercicio que nosotros preparemos, teniendo en cuenta que tiene que ser
dentro de una situación lo más real posible.
 Por ejemplo, ¿cómo conseguir mejorar la
bandeja de un jugador sin aislar ese golpe y entrenando en situación real? En
éste caso podríamos utilizar normas que
condicionaran
el juego de manera
que esa norma provocará que durante el juego apareciesen muchas ocasiones donde
hay que utilizar la bandeja.
Por
ejemplo, partido donde la pareja que gana el punto es la pareja que más veces
ha conseguido ganar la red durante ese punto (para ganar la red habrá que tirar
muchos globos de forma que el rival, sino quiere perder el ataque, tendrá que
utilizar la bandeja muchas veces).

En ésta
situación se están apareciendo todos los aspectos extrínsecos e intrínsecos que
condicionan el juego ya que es una situación
real
(con rivales, fatiga, gestos técnicos que hacer, toma de decisiones…),
pero nosotros damos preferencia al trabajo de la estructura coordinativa
haciendo que los jugadores tengan que hacer bandejas de forma continuada.
De la
misma manera se pueden preparar ejercicios y tareas que diesen preferencia a la
estructura condicional, a la cognitiva o a la socio-afectiva; dónde no siempre
la tarea tiene porqué ser en forma de partido. 
Edu Orteu Navés
Licenciando en CAFD, Máster en Educación, Máster de prescripción de actividad física y salud. 
Coordinador de pádel de Royal Lleida (España)
Jugador, entrenador y preparador físico de pádel.