El pádel, aunque no lo parezca, es un deporte muy lesivo. En
primer lugar, porque es un deporte asimétrico, y ello conlleva a desequilibrios
y descompensaciones musculares que se tienen que trabajar.
En segundo lugar es un deporte muy explosivo, en el que hay
mucho impacto de las articulaciones de la rodilla y el tobillo, con cambios de
dirección bruscos, giros, arrancas y frenadas que hacen que sufran mucho estas
articulaciones. Además, la situación de defensa hace que se sobrecargue la zona
lumbar.

 Y, en tercer lugar, al
ser un deporte que se golpea continuamente esa repetición de movimientos
provoca tendinitis, principalmente en las articulaciones del hombro y codo.
Aquí entra en juego la famosa epicondilitis para el codo o las lesiones de los
rotadores.

 

 

 

Por lo tanto, tenemos que dedicar parte de nuestras sesiones
de entrenamiento a ejercicios de prevención de lesiones. Generalmente,
cometemos el error de realizar estos ejercicios una vez que la lesión ya ha
aparecido. Dedicándolo relativamente poco tiempo a la prevención podemos evitar
muchos meses de lesión y calvario.
Los
ejercicios de prevención de lesiones deben tomarse como la higiene personal del
jugador
de pádel, se deben realizar todos los días, como el cepillarse los
dientes o la ducha…
Prevención de hombro y codo
 
Dos de las articulaciones más propensas a lesionarse en el
pádel son la articulación del hombro y la del codo. El gesto del remate, tanto
el de potencia como el remate por 3 metros, es un gesto que lesiona mucho a la
articulación del hombro. Es muy importante la prevención de esta zona, sobre
todo con el fortalecimiento y estiramientos de los músculos que componen elmanguito rotador de hombro (supraespinoso, infraespinoso, subescapular y
redondo mayor).

Una buena forma de hacerlo es con una banda elástica. Lo
podemos hacer en casa, en el gimnasio o en la propia pista de pádel. Debemos
trabajar tanto los rotadores externos como los internos. Como podemos observar
en las imágenes, con el codo pegado al cuero y el brazo flexionado, realizamos
movimientos hacia delante y hacia atrás. Es importante que el movimiento sea
controlado, haciendo especial hincapié en la fase excéntrica del movimiento.
Asimismo, la articulación del codo es bastante propensa a
lesionarse, debido, principalmente, a los continuos golpeos que realizamos
durante un partido de pádel. Es el golpe de revés el que más riesgo de lesión
provoca sobre el codo
. Los ejercicios de rotadores de hombros, junto con
estiramientos de los músculos del brazo y hielo tras jugar son una buena forma
de prevenir lesiones como la epicondilitis.





Prevención de rodilla y tobillo

 

 
Si en el tren superior la articulación del hombro y del codo
son las que más se lesionan, cuando hablamos de lesiones del tren inferior
tenemos que nombrar a la articulación de la rodilla y del tobillo.
Todos los gestos explosivos de aceleraciones, frenadas,
giros, saltos, etc… hacen que las articulaciones del tobillo y rodilla estén
continuamente expuestas a sufrir lesiones. Es fundamental que la musculatura
que envuelven a esas articulaciones estén trabajadas y realicen un trabajo
específico de prevención de lesiones mediante ejercicios propioceptivos.

Para ello, podemos trabajar con un bosu, material inestable.
Tenemos diferentes formas de hacerlo, con o sin bola. Podemos también realizar
ejercicios específicos de pádel, como pueden ser voleas en la red sobre el
bosu, como vimos en artículos anteriores.

 

Si no contamos con material como bosus, podemos realizar
ejercicios sin la ayuda de material. El isométrico de cuádriceps apoyado en el
fondo del cristal es una excelente forma de prevenir lesiones de rodilla.

(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});